Tema para 2003 : patrimonio cultural subacuatico

Prensa infantil Diciembre 2002

PROTEGER EL PATRIMONIO CULTURAL SUBACUÁTICO


INTRODUCCIÓN


Los sitios arqueológicos que yacen en ríos, lagos o fondos marinos constituyen una enorme fuente de información sobre la vida de nuestros antepasados. Desafortunadamente, la cacería de tesoros es una actividad muy lucrativa y miles cazadores de tesoros desvalijan los pecios para vender sus objetos. Para proteger este patrimonio cultural, la UNESCO adoptó en noviembre 2001 una convención que pretende prohibir las excavaciones submarinas con fines comerciales exclusivamente.

Desde la antigüedad el hombre atravesó ríos, lagos y océanos a la conquista de otras tierras, para establecer redes comerciales con otros pueblos o simplemente en busca de aventura y de fortuna. En este ir y venir, cientos de buques mercantes atestados de porcelanas o ánforas, galeones cargados de joyas o buques deguerra con su artillería, naufragaron o fueron hundidos por los cañones enemigos a lo largo de las costas o en los fondos marinos.

Las aguas tienen el prodigio de conservar sus restos durante miles y miles de años mejor que en tierra. Graciasal desarrollo de la arqueología subacuática, estos restos pueden ser estudiados. Así, cada navío sumergido en el fondo delmar permite a menudo obtener datos sobre las técnicas de construcción naval, las estrategias de guerra, las técnicas artesanales o las rutas comerciales, como ningún vestigio terrestre puede hacerlo (véase arqueología subacuática).

La riqueza de este patrimonio es tan grande, que se calcula que más de tres millones de navíos sin localizar se hallan diseminados en los fondos oceánicos. Solamente en América del Norte se han registrado más de 65.000 pérdidas de navíos desde el año 1500 hasta nuestros días. Cerca de las Azores, entre 1522 (el año que Magallanes dio la vuelta al mundo) y el 2002, cerca de 850 barcos han sucumbido, entre ellos 90 eran galeones españoles y 40 buques portugueses que hacían la ruta de las Indias. Los países de América Latina y el Caribe, por su historia, cobijan un patrimonio subacuático de una gran riqueza. En la Bahía deMontevideo (Uruguay), por ejemplo, se registraron más de 200 naufragios importantes entre 1772 y 1930. Entre estos se encontraban fragatas, bergantines, corbetas, barcos de vapor y barcos de pasajeros.

Pero no sólo los barcos se encuentran engullidos en los fondos de las aguas. Ciclones o terremotos también hundieron a ciudades enteras como Port Royal (Jamaica), vestigios de civilizaciones antiguas como el Faro de Alejandría (Egipto) o poblados neolíticos como los que esconde el Mar Negro. Los cenotes sagrados (cavidades naturales inundadas) de la península de Yucatán (México)también esconden en sus fondos una mina de información sobre la cultura maya.

Desafortunadamente, la mayoría de estos tesoros del patrimonio cultural se encuentran gravemente amenazados. La tecnologíapermite hoy día fácilmente el acceso a los fondos marinos. Un simple buzo aficionado con una escafandra autónoma puede acceder a los pecios a lo largo de las costas y recuperar objetos. Pero también existen grandes empresas de cazadores detesoros que surcan los océanos en busca de pecios para extraer sus piezas y venderlas a precios desorbitados en casas desubastas prestigiosas. Así, las piezas arqueológicas se dispersan por el mundo y nunca son estudiadas (véase "Los cazadores de tesoros").

Por fin un Acuerdo Internacional

Con el fin de contener este mal, la UNESCO adoptó en noviembre de 2001 la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. Se trata de un acuerdo internacional que pretende proteger todos los rastros de existencia humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico que hayan estado bajo el agua por lo menos durante cien años. Para ello, la Convención pretende prohibir las excavaciones con fines comerciales exclusivamente. Así, todos los países que firmen la Convención deben prohibir la actividad de los "cazadores de tesoros", a través de sus legislaciones. La Convención también prevé que los Estados tomen medidas para impedir la entrada en su territorio, el comercio y la posesión del patrimonio cultural subacuático recuperado ilegalmente.

Uno de los principios esenciales de la Convención es la conservación in situ. Esto quiere decir que los países debenprivilegiar la conservación de los vestigios subacuáticos en el lugar en que fueron hallados y que solamente se extraiganmomentáneamente para ser estudiados. (véase conservación in situ).

Por otra parte, el trabajo arqueológico es muy costosoy muchos países carecen de recursos para proteger su patrimonio. La Convención favorece la cooperación entre los paísespara impartir una formación en arqueología subacuática, en las técnicas de preservación del patrimonio cultural subacuático y en la transferencia de tecnologías.

"La mayoría de los países están de acuerdo con las normas y principios de la Convención y la consideran necesaria, expresa Edouard Planche, encargadoadjunto de programa en la Sección de Normas Internacionales de la División del Patrimonio Cultural de la UNESCO. Lo único que falta es que los Estados la ratifiquen lo más pronto posible para que pueda entrar en vigor".

Nota : véase texto completo de la Convención sobre el Patrimonio Cultural Subacuático en:
http://www.unesco.org/culture/legalprotection/water/html_sp/convention.shtml
Muy interesante es el sitio de la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México: http://www.inah.gob.mx/arq_subq/htme/menu.html

LA ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA

"El trabajo arqueológico es como un libro donde las páginas desaparecen a medida que se lee".Marc-André Bernier, en "El arqueólogo con patas de rana"


Las ánforas son unas vasijas de barro con dos asas. Pueden ser redondas, alargadas, chatas o puntiagudas según el país deorigen, la época en que fueron fabricadas, o su contenido. Eran los envases por excelencia de vino, aceite y salmueras, utilizados en el comercio marítimo de la antigüedad. Las ánforas nos cuentan que el vino era muy apreciado por los griegosy los romanos, que en la cocina romana se utilizaba mucho una salsa a base de pescado llamada "garum", y que el vino galollegó hasta la India. Incluso, nos permiten reproducir olores y sabores de la Antigüedad. Las ánforas de los pecios encontrados en las costas del Mediterráneo constituyen una mina de información formidable sobre la historia de la economía antigua. Y todo ello, gracias a la arqueología subacuática.

Al igual que la terrestre, la arqueología subacuática se interesa en estudiar y conservar las piezas dejadas por nuestrosantepasados para conocer su modo de vida y su cultura. Para ello, se apoya en los documentos hallados en los archivos. La diferencia reside en que los objetos de estudio de la arqueología subacuática se encuentran sumergidos en el agua. Estola hace más fácil y más difícil a la vez. Más fácil porque los vestigios que yacen en los fondos acuáticos se conservan mejor que los terrestres. Además, porque estos restos, ya sea un naufragio o una ciudad engullida por un terremoto, un díase detuvieron en el tiempo. Un naufragio es una especie de fotografía del pasado y por eso permite conocer aspectos de la historia que muchas veces un vestigio terrestre no logra. Pero la arqueología subacuática también es más difícil, pues elmedio acuático no es el medio natural del ser humano. Por eso la arqueología está obligada a recurrir a las técnicas de buceo.

Toda una aventura!

El arqueólogo subacuático está lejos de la imagen que nos hacemos de un investigador: una persona que pasa la vida encerrada en una oficina polvorienta y aplastada por sus libros. El arqueólogo subacuático también es un aventurero. Sutrabajo es incierto y no está exento de peligros. El arqueólogo tiene que bucear y su trabajo depende de los caprichos del tiempo, la visibilidad, las corrientes marinas, la temperatura del agua o la profundidad del pecio. Para ello necesitaequipos especiales y reglas muy estrictas que debe respetar. Según la profundidad de un pecio, su tiempo de trabajo bajo el agua se reduce. En general, un arqueólogo excava una hora en la mañana y una hora en la tarde como máximo. Si no respeta estas reglas, puede poner su vida en peligro. Por eso una excavación bajo el agua requiere en general de un responsable de la seguridad, que es en general un buzo experimentado. La arqueología subacuática está pues íntimamente ligada al desarrollo del buceo. De ahí que las primeras excavaciones arqueológicas subacuáticas daten de la invención de la escafandra autónoma, popularizada por Cousteau en los años cincuenta.

Hasta lo más profundo

Hoy día, el desarrollo de las nuevas técnicas de submarinismo permite excavar pecios que se encuentran a grandesprofundidades, es decir a más de 60 metros. En ese momento ya no se utiliza el simple buceo pues es muy peligroso, sino que se realizan inmersiones en pequeños submarinos. Estos tienen capacidad para dos personas además del equipo necesario para hacer los registros (cámaras de vídeo y fotográficas, ordenadores, brazos automáticos para extraer las piezas yllevarlas a la superficie, etc.) Estos submarinos pueden trabajar hasta a 1.100 metros de profundidad. La ventaja de los pecios que se encuentran en grandes profundidades es que se conservan en mejor estado. En primer lugar porque entre másprofundo se encuentra un pecio, menos oxigeno encontramos, y menos luz solar. Además, sufren menos de las corrientesmarinas, muy frecuentes a menor profundidad. Sin embargo, la mayoría de naufragios ocurren a pocas profundidades, cerca de las costas.

Guardar la memoria

Para realizar una excavación arqueológica, ya sea bajo el agua o en tierra, el arqueólogo utiliza los mismos métodos. Engeneral, un sitio arqueológico está cubierto de arena o de tierra. Así es que lo primero que debe hacer el arqueólogo esquitarle, una a una, todas las capas de sedimento que lo cubren, de manera muy cuidadosa, sin lastimarlo. Y sobre todo,guardar la memoria de lo que estudia, es decir, registrar todo lo que hace. Para ello utiliza el dibujo, la fotografía, o la fotografía digital. Esta última se usa mucho hoy día porque permite trabajar la imagen en un ordenador y por lo tanto, obtener una mayor precisión. El trabajo del arqueólogo es un trabajo minucioso que toma mucho tiempo. Entre una excavación y la publicación del resultado de su estudio pueden pasar varios años.

Finalmente, un arqueólogo no puede olvidar que un vestigio es un objeto de estudio pero también un objeto del patrimonio. Por lo tanto debe conservarlo. Esta tarea es difícil pero necesaria. "Cuando se hace una excavación, necesariamente perturbamos el sitio, dice el arqueólogo francés, Eric Rieth. Por eso, tenemos que tratar de conservarlode tal manera, que dentro de 50 años todavía alguien pueda venir a estudiarlo.

Cada uno aporta su granito de arena

La arqueología subacuática necesita de otras ciencias para completar sus trabajos. Por ejemplo, para situar un pecio en el fondo del agua, y realizar la cartografía marina, es necesario recurrir a geógrafosespecializadas en los relieves de los fondos marinos. Para conservar las piezas extraídas de las aguas es muy importantetener a bordo personas especializadas en la conservación. Para registrar los objetos, se requieren fotógrafos subacuáticos o dibujantes. Cuando se encuentran restos de huesos de animales, éstos se envían a un arqueozoólogo para su análisis. Y para conocer el fechado de un pecio la ciencia que más aporta a la arqueología es la dendrocronología. Ésta permite conocer incluso el momento de tala de un árbol o su origen geográfico.

COMO SE DESARROLLA UNA EXCAVACION SUBACUATICA


Para estudiar los restos de un barco el arqueólogo debe concretamente qué es lo que quiere investigar.Por ejemplo, la fecha en que fue construido, el tipo de madera utilizado para su construcción, la forma del casco o lastécnicas de construcción. Luego puede realizar un programa preciso de excavación: cuánto tiempo de excavación se requiere, el número de participantes y la función de cada uno. El equipo de excavación está compuesto generalmente por un arqueólogo investigador, que dirige la excavación, arqueólogos, buzos profesionales, estudiantes de arqueología, conservadores y fotógrafos. Sin olvidar la tripulación del barco. Sin el capitán y su equipo la operación es simplemente imposible!

Enseguida se prepara todo el material necesario para la excavación: aspiradoras de agua, aparatos de GPS paralocalizar el pecio, una reja metálica, cámaras fotográficas, ordenadores, pizarras, canastas para transportar las piezas,una grúa, etc., Una vez el material es revisado... Un maravilloso viaje hacia el pasado comienza!

Un verdadero rompecabezas

La excavación subacuática pasa por diferentes momentos. (fotos de cada etapa, DRASSM, Francia)

1. En primer lugar, es necesario limpiar el sitio arqueológico. Para esto se utilizan potentes aspiradoras submarinas que funcionan por pompeo desde el exterior.
2. Cuadriculado. Al igual que en la arqueología terrestre, la excavación subacuática requiere de la instalación de una reja metálica con cuadros de 1x1, 2x2 o 4x4 metros. Este elemento es clave para el registro de todos los piezasarqueológicas. Los arqueólogos deben numerar cada pieza arqueológica de acuerdo con su posición en la reja.
3. Observación y registro. En general, los arqueólogos excavan en grupos de dos. Durante la observación del pecio, su trabajo consiste en hacer dibujos y fotografías de las piezas tal y como se encuentran en la reja, es decir reconstituir el pecio cuadro por cuadro, y anotar sus observaciones. Sí. A los arqueólogos les encantan los rompecabezas! Para realizar sus dibujos utilizan pizarras en PVC que les permiten además comunicarse entre sí.
4. Extracción de piezas a la superficie. Cuando se decide la extracción de algunas piezas para su estudio,se utilizan pesadas canastas en malla, diseñadas especialmente para garantizar la seguridad de las piezas. Éstas son llevadas a la superficie a través de balones inflados cuya capacidad de levantamiento va desde 30 hasta 2.000 litros.Enseguida, se entregan a un conservador que se encarga de tratarlas momentáneamente, antes de ser transportadas a unlaboratorio especializado.
5. Al final de cada excavación es conveniente recubrir de arena el sitio con el objeto de proteger el pecio contra el deterioro natural y el saqueo.

Una idea para jugar

Registro de un sitio arqueológico : Utilizar la fotograf1ia XXX. Enseguida, cuadricularla. La actividad consiste en:
a- recortar cada cuadro;
b- reproducir la imagen de cada uno en otro papel cuadriculado.
C- reunir los cuadros y...
d- la reconstitución de la pieza está terminada.


LOS CAZADORES DE TESOROS


Las nuevas tecnologías de buceo permiten a cualquier persona, desde un buzo aficionado hasta un pescador, acceder a los pecios que yacen en los fondos marinos y recuperar objetos. De hecho, muchos de ellos lo hacen. Las piezas arqueológicas encontradas terminan muchas veces como objeto de decoración sobre una chimenea o simplemente abandonadas en un jardín. Según el arqueólogo canadiense Robert Grenier, director del Comité Científico Internacional del Patrimonio CulturalSubacuático del ICOMOS, es urgente que los buzos tomen conciencia de la importancia de la arqueología subacuática. Además, "necesitamos que colaboren con nosotros en la preservación y la protección de los pecios".

Estos piratas modernos, son llamados comúnmente "cazadores de tesoros". Decenas de ellos poseen grandes empresas con sofisticados equipos de buceo y se sienten atraídos especialmente por los beneficios económicos que representan los objetos extraídos de los cargamentos de los navíos. Y algunas veces los beneficios son colosales. Las piezas arqueológicas se llevan a casas de subastas prestigiosas que enseguida organizan ventas millonarias.

El cazador de tesoros australiano Michael Hatcher, por ejemplo, obtuvo cerca de quince millones de dólares de la dispersión de la porcelana china hallada en el Geldermalsen, navío holandés desaparecido en 1752 en el Mar de China.La venta fue organizada por Christie's, la principal firma mundial de ventas en subasta pública. Lo mismo sucedió con el galeón español de Nuestra Señora de Atocha, hundido en 1622 a lo largo de la Florida (Estados Unidos). En 1985 elnorteamericano Mel Fisher extrajo su cargamento de oro, plata y joyas evaluado en 400 millones de dólares. Resultado:las piezas arqueológicas se han dispersado por el mundo en manos de coleccionadores privados y nunca han sido estudiadas.

El norteamericano Bob Marx ha pasado más de 45 años surcando los océanos en busca de los naufragios de los galeones españoles que atravesaban el mar entre el viejo y el nuevo mundo. "He descubierto más barcos y extraído más tesoros que nadie en el mundo", decía con orgullo hace unos años. En 1957 fue detenido por la policía mexicana durante la recuperación de miles de objetos de un naufragio conocido como "El Matancero", en la península de Yucatán. Para su extracción se sirvió de martillos, cinceles e incluso dinamita. Sus acciones han aterrado a los arqueologos. Hoy día, Bob Marx dice ser respetuoso del patrimonio y sus métodos se han sofisticado.

Bob Marx ha trabajado en 62 países, a menudo como consultor de los gobiernos. "Normalmente, trabajo con la base del 75%para mí y 25% para el Estado", decía en 1997. En realidad, uno de los problemas más graves para la protección del patrimonio subacuático es que la cacería de tesoros se ejerce a menudo legalmente. Las operaciones arqueológicas son tan costosas que muchos países prefieren firmar acuerdos con cazadores de tesoros, con el fin de recuperar una parte de su patrimonio.

Diferencias entre un cazador de tesoros y un arqueólogo:

¿Es posible trabajar con empresas de cazadores de tesoros para realizar excavaciones subacuáticas con todas las normas científicas? No, responden los arqueólogos. Todo intento lleva necesariamente al fracaso. ¡Estamos movidos por una lógica totalmente diferente!

Arqueólogo: su tesoro es el conocimiento que pueda obtener de una pieza arqueológica.
Cazador de tesoros: su tesoro es el dinero que puede ganar con la venta de una pieza arqueológica.
Arqueólogo: su método es científico y cuidadoso de la conservación.
Cazador de tesoros: su método se basa en la rapidez y la conservación no es su prioridad.
Arqueólogo: los resultados de su trabajo benefician a pueblos enteros.
Cazador de tesoros Los resultados de su trabajo son económicos y benefician a unos pocos.
Arqueólogo: contribuye al conocimiento de la historia de la humanidad.
Cazador de tesoros: destruye las huellas de nuestro pasado.

PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL SUBACUÁTICO


Uno de los principales problemas para la protección del patrimonio cultural subacuático es que muy pocos países poseen una legislación específica en este ámbito, y cuando ésta existe, difiere mucho de un país a otro. De ahí que la UNESCO se interesara en la elaboración de un instrumento jurídico international, la Convención para la Protecccióibn del PatrimonioCultural Subacuático. Esta pretende incentivar a los Estados a elaborar legislaciones nacionales específicas para la protección del patrimonio subacuático. Pero sobre todo, que éstas respondan a unos principios generales como la preservación “in situ”, la no explotación comercial de los objetos del patrimonio cultural subacuático, o la utilización de técnicas y métodos de exploración no destructivos.

Los bienes culturales que constituyen el patrimonio cultural subacuático revisten con frecuencia una dimensión international, habida cuenta de los diversos orígenes de los navíos y de sus cargamentos. Por ejemplo, quién decide sobre la excavación de un galeón español hundido en las aguas territoriales de un país del Caribe? ¿España o el país en el que se encuentra el pecio? En efecto, hasta ahora no se ha garantizado adecuadamente la protección del patrimonio cultural subacuático pues no existía un instrumento jurídico internacional específico en este campo.

Y cuando se trata de la protección del patrimonio subacuático al interior de un país, ¿a quién le corresponde decidir sobre la realización de una excavación arqueológica subacuática? Las instancias que toman las decisiones varían de unpaís a otro. Así, las excavaciones arqueológicas subacuáticas pueden estar a cargo de un ministerio, de un instituto nacional de Antropología o de asuntos marinos, de una universidad o de un instituto de investigación. Y la financiación puede proceder de éstas mismas entidades o de otros organismos públicos o privados. En Francia, por ejemplo, la arqueología subacuática depende del Ministerio de Cultura, que a su vez controla y financia en gran parte esta actividad (véase recuadro).

Finalmente, el trabajo de arqueología subacuática es muy costoso y los países menos desarrollados carecen de recursos para realizar excavaciones científicas. Por esta razón, grandes empresas de "cazadores de tesoros" firman acuerdos con los países para explorar su patrimonio. Por eso uno de los objetivos fundamentales de la Convención es la cooperación entre los Estados (véase artículos 19 y 21 de la Convención): "Los Estados deberán cooperar entre sí y prestarse asistencia paravelar por la protección y gestión del patrimonio cultural subacuático..."

(Consejo : redactar un texto sobre la protección del Patrimonio subacuático en su propio país : ¿cuáles son los prncipios de protección, quién decide, quién paga?).

Un ejemplo de protección : Francia

En 1961, Francia fue uno de los primeros países en el mundo que creó una legislación específica propia para garantizar la protección de su patrimonio subacuático. En 1966 se creó oficialmente un servicio de protección del patrimonio subacuático,dependiente del Ministerio de Cultura. El Departamento de Investigaciones Arqueológicas Subacuáticas y Submarinas (DRASSM)tiene la misión de hacer aplicar la legislación sobre el descubrimiento y explotación de los pecios de importancia arqueológica, histórica o artística. "Cualquier objeto o pecio encontrado en los fondos de las aguas debe ser declarado en el Servicio de Asuntos Marítimos que nos transmite la información, dice Jean Luc Massy, Director del DRASSM. Enseguida, efectuamos un informe con los expertos para evaluar su importancia y tomar todas las medidas necesarias para su conservación o su estudio. Enseguida, integramos su localización en un banco de datos cartográficos". El DRASSM realiza, día tras día, un inventario de los sitios arqueológicos con el fin de orientar la investigación de manera temática y cronológica.

¿Quién decide?

"Nadie en Francia puede hacer arqueología subacuática sin pasar por nuestro servicio", dice Massy. En efecto, el DRASSM otorga las autorizaciones para las excavaciones, sondeos e investigaciones y realiza un control científico y técnico de todo lo que se hace. Estas autorizaciones se otorgan en nombre del ministro a asociaciones, universidades o institutos de Investigación. "El principal criterio es la calidad metodológica y la experiencia profesional de los interventores. ¿Cómo puede garantizar un equipo de trabajo el registro de los datos arqueológicos, el estudio de los objetos sacados de un pecio, la conservación o la restauración? Por otra parte, las capacidades del responsable de una excavación sobre el período arqueológico al que pertenece un pecio son determinantes. Alguien que realiza excavaciones de pecios de los siglos XVII y XVIII no puede aspirar a obtener una autorización para excavar un pecio de la época etrusca. Un arqueólogo que no es especialista del paleolítico no puede obtener una autorización para eplorar una gruta submarina de los períodos prehistóricos antiguos".

¿Quién paga?

El Ministerio de Cultura contribuye todos los años con un presupuesto de cerca de 910.000 euros destinados al DRASSM. Además de otorgar las autorizaciones de excavaciones y de realizar su control científico y técnico, el DRASSM realiza sus propios programas de investigación; tiene a su cargo la formación de los participantes en las excavaciones subacuáticasy la difusión de los resultados de las investigaciones a través de balances. Finalmente, pone a disposición de los museos la gestión de las colecciones sacadas del medio subacuático.Para la realización de las excavaciones subacuáticas el DRASSM recibe ayuda científica de instituciones como el Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS) o ayuda económica de los departamentos o municipios. El DRASSM no financia sistemáticamente todas las excavaciones que autoriza, pero puede ofrecer los servicios del “Archéonaute”, un barco especialmente diseñado para las excavaciones arqueológicas submarinas. Este navío que pertenece al Ministerio de la Cultura puede alojar un equipo científico de 11 personas.

TESTIMONIO DE UNA PASIÓN


Encuentro con Michel L'hour, arqueólogo francés. Trabaja en el Departamento de Investigaciones Arqueológicas Subacuáticas y Submarinas del ministerio de Cultura en Francia (DRASSM). Es investigador y director de excavaciones subacuáticas depecios modernos (siglos XV al XVIII) cerca de las costas del Océano Atlántico.

¿Cómo llegó a la arqueología subacuática?

Soy oriundo de Bretaña y descendiente de una familia en la que todos fueron marinos de padres a hijos, hasta mi abuelo.De niño ya me apasionaban el mar y la historia. Yo quería aunar ambas pasiones y por eso opté por la arqueología submarinahace ya 25 años.

¿Cuáles han sido los momentos de mayor satisfacción profesional para usted?

Han sido muchos! El último data de dos años, durante las excavaciones de los pecios de La Natière en Saint Malo. Encontramos una osamenta un tanto especial. Yo afirmaba que pertenecía a un animal doméstico víctima del naufragio (la había encontrado atrancada en un cajón de botellas). Se la envié a especialistas en arqueología zoológica, que no conseguían identificarla. Al final, comparándola con otras osamentas en el Museo de Historia Natural, acabaron por encontrar que se trataba de un macaco, un mono natural de Gibraltar o de África del Norte que debía tener menos de seis meses de edad porque sus huesos todavía no estaban completamente formados.

¡Fue una revelación extraordinaria! Hasta ese momento habíamos pensado que nos hallábamos ante un pecio que databa de 1713.Según los archivos, el capitán del barco afirmaba que regresaba de un viaje de siete meses a Terranova. Como consecuencia de esto, nuestro pecio no podía ser aquel barco, puesto que no hubiese sido posible embarcar un joven mono de menos de seis meses de edad en esa isla.

Hoy en día seguimos examinando los archivos, porque todavía no hemos logrado identificar ese pecio. Sin embargo, hemos encontrado huesos de otras partes del cuerpo del macaco que confirman que se trata efectivamente de un animal doméstico ahogado durante el naufragio. Si logramos identificar el barco, tal vez un día encontremos un documento que mencione la pérdida de dicho mono durante el naufragio.

El sitio de las excavaciones de “La Natière” en Francia : http://www.lecorsaire.com

CONSERVACION IN SITU


Los vestigios arqueológicos pueden ser estudiados en el lugar donde se encuentran, lo que en arqueología se llama in situ,o pueden ser extraídos para restaurarlos y exponerlos al público en un museo. La Convención de la Unesco considera esta primera opción como una prioridad para la protección del patrimonio subacuático. El arqueólogo Robert Grenier explica:"Se ha comprobado que los pecios de barcos pueden durar miles de años en el fondo de las aguas. Los daños que puedan sufrir se producen generalmente durante el primer siglo de inmersión. Después, la degradación se frena o disminuye hasta que el sitio logra una estabilidad durante siglos".

Por otra parte, los arqueólogos están de acuerdo en que el valor real de un pecio o sitio arqueológico está en su conjuntoy, por lo tanto, los objetos deben ser estudiados en su contexto. De lo contrario su valor de interpretación es mínimo. A veces la gente cree que conservar in situ quiere decir prohibir las excavaciones. De ninguna manera, dice Grenier. "Preservar en beneficio de la humanidad" quiere decir preservar in situ y acceder para realizar excavaciones arqueológicas.Pero éstas deben ser justificadas y tener en cuenta la preservación del pecio y de cada una de sus piezas.

Esto no quiere decir que si un sitio se conserva en el fondo del mar, el público no pueda acceder a él. Al contrario. La Convención propone que se fomente el acceso del público al patrimonio cultural subacuático in situ, salvo en los casos en que éste ponga en peligro la protección de un sitio.Por ejemplo, en Nueva Escocia (Canadá), cualquier submarinista puede visitar el Célèbre, un navío de guerra francés hundido en 1758. La condición es pasar por una agencia autorizada que organiza buceo respetuoso del medio ambiente.

COMO EVITAR UN NUEVO NAUFRAGIO


El 10 de agosto de 1628, miles de espectadores se reunieron en las playas de Estocolmo para presenciar el lanzamiento delmas grande buque de guerra jamás realizado, el Wasa. La embarcación comenzó a inclinarse y el agua alcanzó rápidamente lacubierta hasta hundir el navío definitivamente. Treinta de los 150 marinos a bordo perdieron la vida. Este fue un duro golpe para el poderoso imperio báltico de Suecia y su ambicioso Rey, Gustavo Adolfo. No solamente el buque no pudo emprender su empresa sino que las miles de toneladas que pesaba el navío frustraron todo intento de rescate. En 1961, más de trescientos años después, el Wasa fue sacado a flote. Para ello se necesitaron más de 25 millones de dólares y treinta años de tratamiento de conservación. Finalmente, el Wasa pudo ser expuesto en un extraordinario museo especialmente diseñado para él. Desde su inauguración en 1990, más de 9 millones de personas lo han visitado.

Maravillosa empresa la del Wasa pero difícil de imaginar para muchos países. La conservación de vestigios arqueológicos fuera del agua cuesta mucho dinero. Además, ¿vale la pena? En efecto, a comienzos de 2002 la prensa del mundo titulaba: "El wasa se está volviendo polvo". Los científicos descubrieron que la madera de la embarcación está siendo atacada por la formación de ácido sulfúrico. Un nuevo tratamiento sería tan costoso que el museo teme no disponer de los recursos suficientes para salvarlo.

No hay duda de que las técnicas de conservación tienen todavía mucho camino que recorrer. Especialmente cuando se trata de madera. El paso de un medio acuático a uno aeróbico puede desintegrar totalmente la pieza arqueológica. El trozo de madera está empapado de agua y al evaporarse el líquido, la madera se daña. Para conservarlo, es necesario remplazar el agua por un líquido que le dé más estabilidad. Varios métodos son utilizados por los científicos sin que ninguno hasta ahora haya garantizado completamente la conservación.

¿Por qué no aprovechar las nuevas tecnologías de la comunicación para reproducir virtualmente los pecios? dicen los defensores de la conservación in situ. Mientras tanto, dejémoslos en el fondo del agua. Después de todo, les ha costado tanto la adaptación al medio acuático, que no vale la pena provocar un nuevo naufragio.

Liliana Sampedro
Periodista de BPI (Oficina de información para el público)
UNESCO



© ICOMOS
http://www.international.icomos.org
secretariat[at]icomos.org