APUNTALAMIENTO
Extracto traducido del "Traité pratique de
charpente" by E. Barberot, architecte(s.c.),
Paris, Librairie Polytechnique, 1911. Traducido por Daniel
Torrealva 2003
La palabra apuntalar, designa el procedimiento que
utiliza piezas de madera para soportar temporalmente las construcciones,
partes de las construcciones o el terreno de una excavación.
Estas piezas tienen diferentes nombres de acuerdo a su propósito,
su función y su ubicación.
"Entibados"- Planchas o tablas gruesas de
madera (2 a 4 pulgadas de espesor) colocadas unas al costado
de otra o a intervalos variables de acuerdo a la consistencia
del suelo, y que forma un escudo para excavar en un suelo
suelto, grava o arena, cuando existe el temor que estos materiales
se puedan desmoronar. Las planchas son colocadas en la dirección
de la longitud de la trinchera. Placas o soleras presionan
estas planchas contra el terreno y son mantenidas en su posición
por medio de puntales.
'Puntal standard"- Cuando una pieza larga de
madera es colocada verticalmente debajo del elemento que debe
ser soportado horizontalmente.
"Caballete"- Grupo de piezas que forman
dos soportes largos, compuesto de piezas inclinadas en direcciones
opuestas, coronadas por una viga travesaño y que descansan
sobre una plataforma. El caballete es arriostrado cuando hay
la posibilidad que ocurra un movimiento transversal.
"Puntal inclinado"- Pieza colocada en ángulo
contra otra pieza vertical de madera adosada a una pared en
peligro de colapso, o contra el terreno de un talud para resistir
las fuerzas de empuje y prevenir que se desmorone.
"Placas de apoyo"- Pieza plana de madera
colocada debajo del puntal para crear un apoyo sobre una mayor
superficie del suelo, o colocada contra un talud que requiere
soporte para alcanzar el mismo resultado.
"Solera"- Pieza de madera relativamente
larga que recibe el pie o el cabezal de un puntal inclinado;
ofrece un punto variable de apoyo al puntal de acuerdo a su
inclinación.
"Puntal", pieza de madera colocada en forma
vertical o ligeramente inclinada para soportar una parte de
una construccion o terreno de excavacion; es similar al puntal
standard pero no mas largo que dos o tres metros.
"Entramado"- Nombre que se da a las piezas
de madera colocadas en ángulo entre paredes que estan
en peligro de colapso, entre las jambas de una abertura o
entre el dintel y el alféizar de una ventana para prevenir
la deformación vertical u horizontal. Estas piezas
descansan en placas, pueden formar un zigzag o una cruz de
San Andrés, o aún estar alineadas como puntales
standar. También se pueden usar en las paredes de una
excavación para prevenir el desmoronamiento.
"Arriostre diagonal", cualquier disposición
que previene la deformación, principalmente lateral,
de una construcción, o que previene el desmoronamiento
de un talud.
En todas las piezas sometidas a compresión a lo largo
de su eje, como son los puntales y las patas de los caballetes,
se deberá usar en lo posible piezas de madera derechas
no necesariamente aserradas y de baja densidad, (los rollizos
de eucalipto [ El eucalipto se encuentra
comúnmente en la zona andina de Sud América]
de 4" y 6" por ejemplo, pueden ser usados para este
fin)
Por el contrario, para piezas que soportan compresión
perpendicular a las fibras de la madera, como son las planchas
de apoyo, tacos, cuñas, etc, es preferible utilizar
una madera dura [En Latino América
las maderas duras pertenecen al tipo B o C de acuerdo a la
clasificación de la Junta del Acuerdo de Cartagena].
Apuntalando las paredes de una excavación -
Cuando no es posible apuntalar las paredes opuestas de una
excavacion utilizando piezas de madera que crucen el ancho
de la excavación porque es muy ancha como se puede
ver en la figura 804, o porque la excavación se encuentra
en una ladera, se puede aplicar el método que se muestra
en la figura 802; el terreno se soporta mediante puntales
inclinados.
Para este ejemplo hemos escogido el caso más desfavorable;
hemos asumido un suelo esencialmente suelto, arena y grava.
En este caso tenemos que entibar el suelo que ha sido cortado,
esto es, cubrirlo con planchas o tablones gruesos de acuerdo
a la presión activa del suelo y a la distancia entre
los puntales inclinados. De acuerdo a si el terreno es más
o menos suelto, los tablones son colocados espaciados a cierta
distancia o continuamente, como es el caso de este ejemplo
de arena y grava, el cual, adicionalmente requiere, el rellenado
de las juntas entre los tablones con un mortero.
Los tablones de madera del entibado, son unidos entre sí
por medio de las soleras verticales. Los puntales inclinados
se apoyan luego contra estas soleras y se fijan a ellas por
medio de pines o clavos. En el suelo, los puntales inclinados
descansan sobre planchas de madera y se fijan por medio de
tacos en forma de cuñas.

Fig. 802 - Apuntalamiento de una excavacion
La cantidad de puntales inclinados que se necesitan, depende
de la profundidad de la excavación; muy raramente se
necesitarán mas de tres. Se debe tomar la precaución
de prevenir que las plataformas de apoyo se deslicen en el
suelo; para ello, las plataformas deben apoyarse en estacas
hincadas en el suelo.
De acuerdo a la naturaleza del suelo, las paredes de la excavación
deben tener una ligera pendiente para permitir que el suelo
esté en equilibrio, al menos temporalmente, hasta que
se instale el apuntalamiento.
El ejemplo en la figura 803 es similar al precedente, con
la excepción que se excavó una zanja paralela
para apoyar el pie de los puntales inclinados. Como la presión
del suelo es variable con la altura, ciertos puntales soportan
mas esfuerzo que otros, por lo que son arriostrados como se
indica en la figura 803. De esta manera se previene el pandeo
en el sentido del plano de la figura. Algunas veces será
tambien necesario instalar arriostres en la dirección
longitudinal por la misma razón.

Fig. 803 - Apuntalamiento de una excavación
Se debe notar que no se muestra ninguna cuña en el
pie de los puntales inclinados; esto es porque los puntales,
que han sido cortados en forma de bisel, se apoyan perpendicular
o casi perpendicularmente a la plancha de apoyo inferior y
por lo tanto no tienen la tendencia a resbalar.

Fig. 804 -Apuntalamiento de una excavación
Cuando la excavación es en terreno plano, los lados
son casi de la misma altura y la distancia transversal no
es grande para la madera disponible, es ventajoso instalar
puntales que vayan de un extremo a otro de la zanja, como
se muestra en la figura 804. Con esto se eliminan las zanjas
temporales que se muestran en la figura 803, y también,
si se puede dejar suficiente espacio en la parte inferior
de la zanja para que pasen los obreros, se habrá facilitado
el trabajo en la parte inferior de la zanja.Los taludes son
protegidos de acuerdo con la mas o menos suelta naturaleza
del suelo.
Arriostre de zanjas o trincheras - Las trincheras son cortadas
verticalmente, o con una inclinación y protegidas con
planchas o tablas dependiendo si el suelo se mantiene en posición
o se desmorona.
Cuando el suelo es compacto, y para profundidades comunes
de excavación, no se necesita el arrioste, pero si
el suelo donde queremos construir es susceptible de desmoronarse,
uno debe tomar todas las preacauciones necesarias.

Fig. 805, 806 - Arriostre de zanjas
En las excavaciones que acabamos de ver, los lados estan
cubiertos con tablones de madera sobre los cuales se colocan
las soleras verticales a una distancia que varia entre dos
y tres metros, los arriostres de la zanja estan colocados
en una posición inclinada, tal como se muestra en la
figura 805.
Algunas veces se utiliza la disposición mostrada en
la figura 806, pero tiene el inconveniente que requiere que
la madera se corte a la medida de esa zanja y solamente puede
ser reutilizada en otra zanja del mismo ancho, mientras que
en la disposición de la figura 805, las piezas de madera
pueden ser utilizadas en excavaciones de diferentes anchos
requiriendo unicamente modificar la inclinacion a la cual
son colocadas.
"Entibado de pozos". Las excavaciones de
pozos pueden alcanzar grandes profundidades a veces y sería
muy peligroso no tomar las debidas precauciones para evitar
el colapso que puede ser la causa de graves accidentes.
Los pozos de forma cilíndrica son los más comunes,
y cuando el suelo no tiene la suficiente consistencia, uno
debería proceder de la siguiente manera:
En la circunferencia del pozo se colocan en forma vertical,
tablones de madera de una longitud que varia entre 1.5 a 2
metros (figura 807), luego, estas piezas de madera se presionan
contra la cara interior del pozo mediante un anillo flexible
de metal de sección 5 cm x 9 mm, tal que los extremos
se traslapen 30 cm aproximadamente (figura 808), para diámetros
que van desde 1.2 metros , el mínimo para que un obrero
pueda trabajar, hasta 1.5 metros como máximo para pozos
normales.
Una vez que los tablones están puestos en su posición,
algunos más largos, formando la parte superior del
círculo, el anillo se ajusta al diámetro que
se requiere para sostenerlos firmemente. El anillo se coloca
en posición y las abrazaderas se ajustan con cuñas
de acero.

Fig. 807 Entibamiento de pozos Fig. 808 Abrazaderas Fig.
809 Entibamiento de pozos
El anillo es entonces introducido en la abertura, inclinado
y ligeramente flexionado en la forma de una elipse, las tablas
son ajustadas moviendo el anillo a la posicion horizontal
golpeándolo con un martillo hasta que todas las tablas
estén ajustadas.
La técnica para ajustar los anillos requiere de cierta
habilidad que es rápidamente adquirida por los obreros
excavadores.
Algunas veces se utiliza un enlucido de 4 a 5 cm de espesor
en lugar de las tablas, pero esta técnica no es tan
segura y representa un pequeño ahorro que a la larga
puede resultar muy caro.
Para evitar el resbalamiento de los elementos horizontales,
es aconsejable fijar los anillos con cuñas clavadas
a las tablas como se muestra en la figura 809.
"Apuntalamiento de muros con puntales inclinados"
- Una situación común en la que se requiere
de apuntalamiento, son los muros que pierden su verticalidad
y se encuentran en peligro de colapso, hundimiento, fisuración
o pandeo.
Un taco de madera se empotra en la pared; en una posición
perpendicular, tanto como sea posible, al puntal inclinado
(figura 810). A fin de resistir el empuje del puntal, la pieza
de madera se debe colocar en un punto favorable para tomar
este empuje, pero preferiblemente al nivel del piso superior.
Luego, si la pared no es lo suficientemente fuerte pata soportar
el puntal, se puede colocar coloca una plancha de apoyo. El
pié del puntal también descansa sobre una plancha
mantenida es su sitio por medio de clavos como en los ejemplos
previos. Ambos extremos del puntal deben ser cepillados en
ángulo de acuerdo a la superficie de contacto, tal
como se muestra en varias ilustraciones. Los puntales inclinados
son generalmente de sección cuadrada para resistir
por igual el pandeo en las dos direcciones principales.

Fig. 810 - Apuntalamiento de un muro con puntal inclinado.
El uso de un solo puntal, no es una solución completa;
para obtener un buen apuntalamiento, es necesario usar dos
puntales en el mismo plano, tal como lo mostramos en la figura
811.
Los puntales deben estar alineados; se debe tratar de crear
triángulos o porción de un triángulo
porque esto produce una figura que mantiene su forma. Los
puntales se mantienen juntos conectándolos con pequeñas
piezas que resisten el pandeo de las fibras de madera que
no están igualmente esforzadas, y si hay un grupo de
puntales, pueden conectarse entre ellos para resistir el pandeo
en la otra dirección, especialmente si se trata de
puntales largos; esto debe realizarse en una manera que interfiera
lo menos posible con el trabajo de cimentación que
se hará despues.
Si no se pueden usar piezas de madera alineadas con la pared
a soportar, el apuntalamiento puede construirse utilizando
piezas para formar un triángulo cuya base es el suelo;
los dos puntales en la figura 811 serían entonces reemplazados
por una armadura de soporte formada por piezas de madera alineadas
en ángulo recto con la pared. Esto crea una configuración
sólida y segura.

Fig. 811, 812 - Apuntalamiento de un muro con puntal inclinado
De acuerdo con la situación particular, el triángulo
creado por los puntales inclinados puede tener su vértice
en la parte superior como acabamos de ver, o en la base como
se muestra en la figura 812, donde será necesario sostener
la pared a diferentes alturas.
La figura 813 ilustra diferentes maneras de apuntalar una
fachada y un tabique en peligro de colapso; ellos no aparentar
estar en riesgo en el dibujo pero asumamos que lo están.

Fig. 813 Apuntalamiento
Las ventanas sobre la abertura del primer piso se arriostran
colocando tablas de madera lateralmente, las cuales se mantienen
en posición contra las jambas mediante pequeños
puntales colocados en forma de zigzag, se puede aplicar la
presión necesaria forzando los puntales a una posición
horizontal.
La abertura es soportada por caballetes. Una columna de
acero o de piedra que se mantenga indefinidamente en posición
puede tambien servir de soporte. La parte superior se puede
sostener con puntales inclinados simples o dobles de acuerdo
a la carga que reciban y pueden ser rigidizados con pequeñas
piezas de madera si es necesario.
Es usual alinear las plataformas del suelo con un mortero
de cal. Esto no aporta nada a la resistencia del puntal pero
es una buena forma de saber si ha ocurrido un movimiento y
si la base donde se apoya el puntal ha cedido. En efecto,
si ocurre cualquier movimiento de la base, aparecerán
fisuras en el mortero de cal como signo de advertencia.
"Caballetes" -Un caballete es un ensamble
de piezas de madera utilizadas para soportar muros de mampostería
que estan siendo reparados en su base, o cuando se esta eliminando
el muro inferior que lo soporta para ser luego reemplazado
por un pórtico.

Fig. 814 Caballete
Las patas del caballete son colocadas en ángulo
recto con la pared que soporta, (figura 814). Debido a la
considerable carga que puede soporta, y para evitar tener
que usar vigas atravesadas de considerable longitud, las patas
del caballete, en la parte superior, se juntan lo mas posible,
sin interferir con el trabajo o la instalación de la
estructura, dinteles o pórticos que reemplazarán
el muro de mampostería que se ha quitado.

Fig. 815, 816 - Caballete
Un caballete consta siempre de cuatro piezas largas de madera
(figuras 815 y 816), y es el mejor método de apuntalamiento
para soportar un muro o pared cuando debajo de ella se va
a colocar un pórtico o viga para crear una gran abertura.
Primero se perforan huecos en la pared encima del área
donde se instalará el pórtico, a distancias
correspondientes con la separación de los caballetes.
A través de estos huecos se insertan las vigas travesaño
del caballete, luego se colocan en el suelo planchas gruesas
de madera sobre las cuales se apoyan las patas del caballete
ligeramente inclinadas de la vertical.
Los extremos inferiores de las patas se cortan en ángulo
para que coincidan con las planchas de apoyo y descansan sobre
cuñas para permitir el ajuste posterior; la parte superior
se corta para soportar la viga verticalmente y luego ambos
puntales se unen con la viga mediante un perno el cual es
ajustado con tuercas.
Si fuera necesario soportar la pared en puntos intermedios
entre dos caballetes, es posible instalar vigas alineadas
con la pared que descansen en los travesaños de los
caballetes. Estas vigas pueden entonces soportar otros travesaños
intermedios insertados en huecos que atraviesan la pared de
la misma forma que los travesaños de los caballetes.
Si fuera necesario arriostrar las patas del caballete con
diagonales o cruces de San Andrés, y esto interfiriera
grandemente con la instalación del pórtico,
entonces se pueden utilizar las siguientes alternativas:
- Coloque el dintel al pie de la pared antes de instalar
los caballetes.
- Si el dintel esta compuesto de dos piezas o no es aceptable
dejarlo en el suelo donde puede interferir con la circulacion,
tambien se puede colgar de los travesaños. En la
parte inferior, tan pronto como el trabajo de demolicion
ha culminado, las patas del caballete se pueden ariostrar
con cruces de San Andres.
- Cuando no se puede permitir el movimiento del caballete
en la dirección perpendicular a la fachada, se pueden
extender los travesaños e instalar diagonales para
consolidar los ángulos de las patas.
- Finalmente, es posible crear más espacio para
los obreros incrementando la distancia entre las patas de
los caballetes con una viga travesaño más
larga. Si la carga que soporta esta viga es muy grande,
entonces se puede reforzar con perfiles metálicos
conectados al travesaño con pernos cada 40 o 50 cm,
como se puede apreciar en las figuras 821 y 822.
En ciertos casos, la pared solo requerirá ser soportada
verticalmente y un puntal vertical puede ser suficiente
al menos provisionalmente.

Fig. 817, 818 Caballetes
Los caballetes mostrados en las figuras 817 y 818 difieren
ligeramente de los anteriores. Las patas de los caballetes
en estos casos, son paralelas entre sí, en un plano
que forma ángulo recto con el muro que requiere del
soporte.
Estos caballetes son utilizados para reparaciones de corta
duración y pueden ser arriostrados en los cuatro lados.

Fig. 819, 820 - Caballetes
Cuando es necesario reparar la esquina de un edificio donde
se encuentran dos paredes en ángulo recto, obtuso o
agudo, se procede de la siguiente manera: en los dos primeros
casos, el caballete se coloca siguiendo la recta bisectriz
del ángulo que forman las dos paredes (figura 819);
si el ángulo es agudo como en la figura 820, es preferible
colocar el caballete a 90 grados con la linea bisectriz, tal
como se muestra en la figura.
Cuando las patas del caballete estan apartadas, la sección
transversal de la viga travesaño se incrementa considerablemente.
A fin de no tener dimensiones muy grandes de madera, se usan
en cambio vigas de acero de perfil I. Su tamaño y forma
dependerán de la carga que soporten y la luz que cubren.

Fig. 821, 822 - Travesaños
Una viga de madera puede ser complementada con dos vigas
I (figura 821), y empernada a intervalos de 40 a 50 cm; o
la viga I puede ser embebida entre dos vigas de madera (figura
822) y empernada de la misma manera.
Apuntalamiento de pisos. A menudo es necesario apuntalar
pisos de madera o de metal para repararlos o permitirles soportar
una carga mayor para la cual no fueron diseñados; o
finalmente para aliviar la carga del muro en que se apoyan
por estar este en peligro de colapso.

Fig. 823, 824 - Apuntalamiento de una viga
Si el piso descansa sobre una viga que se está deflectando
o si se apoya sobre un muro de albañilería que
puede fallar, esta viga debe ser apuntalada de acuerdo a la
figura 823. Este apuntalamiento se hace con un solo puntal
apoyado sobre una plancha en el piso con el cual tiene un
contacto perfecto. Si la viga se ha asentado, se debe calzar
(levantar) con una gata o con cuñas hasta su posicion
original y luego se debe colocar el puntal para mantenerla
a dicha altura.
Para evitar cualquier movimiento lateral del soporte, este
se fija a la viga en la parte superior y a la plancha de apoyo
en la parte inferior mediante clavos y suples de madera como
se muestra en la figura.
Los puntales se colocan cerca del extremo de la viga cuando
se quiere aliviar la carga sobre una pared que esta en peligro
de colapsar o a lo largo de la viga donde se aprecie deflexiones
importantes.
Si se preveee un desplazamiento lateral o si las dimensiones
de la madera disponible no son suficientes para soportar la
carga impuesta, es posible proceder de acuerdo a la figura
824. Este método consiste en dos puntales inclinados
que se conectan en la parte superior para soportar la viga,
estos son cortados y conectados con pernos a la viga y en
su parte inferior descansan sobre planchas de apoyo. Aún
cuando la inclinación de los puntales o especialmente
la carga que soportan pueden ser suficientes para evitar que
se deslicen, estos pueden ser amarrados con tablas clavadas
o empernadas a las patas tal como se muestra en la figura.
En este tipo de apuntalamiento, la carga debe siempre ser
distribuida en una área de suelo que sea suficiente
para asegurar que no se asiente, para ello las planchas de
apoyo deben estar sobre un piso nivelado y bien compactado.
En el caso en que se tengan varios pisos, el apuntalamiento
del piso superior debe hacerse directamente sobre el del piso
inferior y las cargas sucesivas de compresión se deben
acumular para determinar la carga sobre el suelo. Cuando el
techo no tiene vigas, el apuntalamiento se hace en las viguetas.
Cuando se prepara el suelo para el apuntalamiento, se debe
considerar la carga resultante de todos los pisos que se van
a soportar, los puntales del primer piso deben soportar la
carga acumulada de los pisos superiores.
El apuntalamiento de un cierto nivel puede hacerse con secciones
más pequeñas que el del nivel inmediatamente
inferior. Por ejemplo, asumamos un edificio de tres entrepisos
y una hilera de puntales soportando 3 m x 5 m x 400 kg = 6,000
kilogramos, cada piso representa una carga de 6,000 kilogramos.
Por lo tanto, el puntal del piso inferior soportará
18,000 kilos, el del segundo entrepiso 12,000 kilos y el del
tercer entrepiso 6,000 kilos.

Fig. 825 Apuntalamiento de pisos
La figura 825 muestra el esquema general de instalación.
Soleras de madera de igual tamaño y resistencia se
colocan en la base y en el techo entre los puntales. Los puntales
se cortan en ángulo en los extremos y se instalan ligeramente
inclinados para ejercer presión arriba y abajo cuando
sean enderezados.
En resumen, los puntales deben ser colocados aplomados lo
más posible, uno encima del otro en los varios niveles,
especialmente si las soleras no son lo suficientemente gruesas
para repartir la carga; puntales de menor resistencia pueden
ser usados en los niveles superiores.
Apuntalamiento de aberturas. Las aberturas en los
muros son puntos débiles donde pueden ocurrir deformaciones.
Cuando en una pared se presentan deformaciones, las jambas
de las ventanas que no estan arriostradas son los primeros
elementos en sufrir las consecuencias. Por lo tanto, debemos
siempre empezar por apuntalar las aberturas a menos que existan
otros elementos más comprometidos que requieran un
apuntalamiento inmediato.

Fig. 826 -Arriostre de ventana Fig. 827 - Arriostre de
abertura
Pocas veces es necesario arriostrar las aberturas en la dirección
vertical, pero cuando esto sea necesario, el procedimiento
solo se diferencia en la dirección y longitud de los
elementos de arriostre, por lo tanto no es necesario aquí
ilustrarlos con otro dibujo.
La solución mas común para arriostrar una abertura
se muestra en la figura 826. Tablones o piezas verticales
de madera se colocan a los lados de la ventana y luego se
colocan elementos inclinados formando un zigzag; los extremos
son biselados y están en contacto con las piezas verticales
al extremo del bisel el cual esta al centro de la sección.
Algunas veces se instalan tablones en tres lados de la abertura,
como se muestra en la figura 827 y otras veces en los cuatro
lados, obteniendo una abertura totalmente aporticada.
A veces se usan pórticos completos en las aberturas
y puntales verticales, o pórticos completos y uno o
más soportes verticales, con cruces de San Andrés
entre cada espacio. Este método proporciona arriostre
en todas las direcciones, aún en la diagonal.
Cuando los muros son muy anchos, el apuntalamiento con diagonales
se puede duplicar para cubrir la totalidad del espesor.
Apuntalamiento de bóvedas. - Un completo estudio
del apuntalamiento de bóvedas se presenta más
adelante en este libro, el cual cubre casi todos los casos
que pueden presentarse. Aquí solamente presentamos
el ejemplo de la figura 828.

Fig. 828 - Apuntalamiento de una bóveda
Una viga horizontal de amarre se instala en el arranque del
arco que forma la bóveda que necesita ser reparada,
o en la cual los pilares que la soportan necesitan ser liberados
de la carga; Esta pieza es mantenida en su posición
mediante puntales inclinados que la rigidizarán, los
puntales descansan sobre planchas de soporte en el piso.
Sobre la viga horizontal, se colocan elementos de madera
formando un polígono que se acuña contra la
boveda para soportar en todos los puntos la mampostería
o las piedras que conforman la boveda. El polígono
es mantenido en su posición con puntales pequeños
inclinados y clavados entre sí, tal como se muestra
en la figura para evitar cualquier deslizamiento que comprometa
la solidez del ensamble.
LEYENDA:
Figura 802 - Apuntalamiento de una excavación
Figura 803 - Apuntalamiento de una excavación
Figura 804 - Apuntalamiento de una excavación
Figura 805, 806 - Arriostre de zanjas
Figura 807 - Entibado de pozos
Figura 808 - Abrazaderas.
Figura 809 - Entibado de pozos
Figura 810 - Apuntalamiento de un muro con puntal inclinado.
Figura 811, 812 - Apuntalamiento de un muro con puntal inclinado.
Figura 813 - Apuntalamiento.
Figura 814 - Caballete
Figura 815, 816 - Caballete
Figura 817, 818 - Caballete
Figura 819,820 - Caballete
Figura 821,822 - Travesaño
Figura 823, 824 - Apuntalamiento de una viga.
Figura 825 - Apuntalamiento de pisos.
Figura 826 - Arriostre de ventana.
Figura 827 - Arriostre de abertura
Figura 828 - Apuntalamiento de bóvedas.
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