The Southern Gate (venue of the welcoming ceremony), Xi'an
The Terracotta Warriors, Hanyangling
Exhibition on drum culture at the Drum Tower, Xi'an
The Big Wild Goose Pagoda, Xi'an
|
DECLARACION DE XI'AN SOBRE LA CONSERVACION DEL ENTORNO DE LAS ESTRUCTURAS, SITIOS Y
AREAS PATRIMONIALES
Adoptada en Xi'an, China, por la 15ª Asamblea General del ICOMOS el 21 de Octubre de 2005
Versión final - 22.10.2005
[Declaración de Xi'an en PDF ]
PREAMBULO
Reunidos, por invitación
de ICOMOS China, en la ciudad histórica de Xi’an, del 17 al 21
de octubre de 2005, con ocasión de celebrarse la XV Asamblea General
de ICOMOS, y coincidiendo con el cuadragésimo aniversario de este organismo,
que ha contribuido a la salvaguarda y conservación del patrimonio cultural
del mundo como parte del desarrollo sostenible y humano;
Habiendo enriquecido sus perspectivas merced a la gran variedad
de ejemplos analizados y a las reflexiones compartidas durante el Simposio Científico
de la Asamblea General, dedicado a Los Monumentos y los Sitios en su Entorno
- Conservar el Patrimonio Cultural en las Ciudades y los Paisajes en Proceso
de Cambio; y habiendo ampliado, gracias a las experiencias adquiridas en China,
así como a través de autoridades, instituciones y especialistas
de todo el mundo, los conocimientos sobre la adecuada protección y gestión
de las estructuras, los sitios y las áreas patrimoniales, tales como
las ciudades históricas, los paisajes - incluidos los marinos - los itinerarios
culturales y los sitios arqueológicos, en un contexto de desarrollo y
cambios acelerados;
Teniendo en cuenta el interés internacional y profesional
existente respecto a la conservación del entorno de los monumentos y
los sitios, tal como se refleja en la Carta
Internacional para la Conservación y Restauración de los Monumentos
y los Sitios- Carta de Venecia (1964)- y en los numerosos textos inspirados
en ella, especialmente a través de los Comités Nacionales e Internacionales
de ICOMOS, así como el Documento
de Nara sobre la Autenticidad (1994) y las conclusiones y recomendaciones
de reuniones internacionales como la Declaración
de Hoi An sobre la Conservación de Distritos Históricos en Asia
(2003), la Declaración sobre la Recuperación
del Patrimonio Cultural de Bam (2004), y la Declaración
de Seúl sobre el Turismo en las Ciudades y Áreas Históricas
de Asia (2005);
Considerando las referencias al concepto de entorno en las convenciones
y recomendaciones de la UNESCO como la Recomendación
Relativa a la Salvaguarda de la Belleza y el Carácter de los Paisajes
y los Sitios (1962), la Recomendación
Relativa a la Conservación de los Bienes Culturales Amenazados por Obras
Públicas o Privadas (1968), la Recomendación
relativa a la Salvaguarda y al Papel Contemporáneo de las Áreas
Históricas (1976), la Convención
para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Intangible (2003), y, especialmente,
la Convención
del Patrimonio Mundial Cultural y Natural (1972) y sus Directrices,
en las que el entorno se estima como un atributo de la autenticidad que requiere
protección mediante la delimitación de zonas de respeto, así
como la creciente oportunidad que ello proporciona para la cooperación
internacional e interdisciplinaria entre ICOMOS, UNESCO, y otras entidades,
y para el desarrollo de temas como la autenticidad o la conservación
de paisajes urbanos históricos, según se refleja en el Memorandum
de Viena (2005);
Subrayando la necesidad de responder de forma adecuada a la
transformación rápida o gradual de las ciudades, los paisajes
y los itinerarios patrimoniales, producida por los cambios en los modos de vida,
en la agricultura, el desarrollo, el turismo o los grandes desastres naturales
o provocados por el hombre, así como la necesidad de reconocer, proteger
y mantener adecuadamente la presencia significativa de las estructuras, los
sitios y las áreas patrimoniales en sus respectivos entornos, con el
fin de disminuir la amenaza que representan éstos procesos de transformación
contra el patrimonio cultural en toda la riqueza de su autenticidad, su significado,
sus valores, su integridad y su diversidad;
Los participantes en la XV Asamblea General de ICOMOS adoptan
la siguiente Declaración de Principios y Recomendaciones, y la dirigen
a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, a las autoridades
nacionales y locales, y a los especialistas que pueden contribuir, a través
de la normativa, las medidas políticas, los procesos de planificación
y la gestión, a una mejor protección y conservación de
las estructuras, los sitios y las áreas patrimoniales del mundo dentro
de sus respectivos entornos.
RECONOCER LA CONTRIBUCION DEL ENTORNO AL SIGNIFICADO DE LOS MONUMENTOS,
LOS SITIOS Y LAS AREAS PATRIMONIALES
1. El entorno de una estructura, un sitio o un área
patrimonial se define como el medio característico, ya sea de naturaleza
reducida o extensa, que forma parte de - o contribuye a - su significado y carácter
distintivo.
Más allá de los aspectos físicos y visuales,
el entorno supone una interacción con el ambiente natural; prácticas
sociales o espirituales pasadas o presentes, costumbres, conocimientos tradicionales,
usos o actividades, y otros aspectos del patrimonio cultural intangible, que
crearon y formaron el espacio, así como el contexto actual y dinámico
de índole cultural, social y económica.
2. Las estructuras, los sitios o las áreas patrimoniales
de diferentes escalas, inclusive los edificios o espacios aislados, ciudades
históricas o paisajes urbanos, rurales o marítimos, los itinerarios
culturales o los sitios arqueológicos, reciben su significado y su carácter
distintivo de la percepción de sus valores sociales, espirituales, históricos,
artísticos, estéticos, naturales, científicos o de otra
naturaleza cultural. E, igualmente, de su relaciones significativas con su medio
cultural, físico, visual y espiritual.
Estas relaciones pueden ser el resultado de un acto creativo,
consciente y planificado, de una creencia espiritual, de sucesos históricos,
del uso, o de un proceso acumulativo y orgánico, surgido a través
de las tradiciones culturales a lo largo del tiempo.
COMPRENDER,
DOCUMENTAR E INTERPRETAR LOS ENTORNOS EN CONTEXTOS DIVERSOS
3. Comprender,
documentar e interpretar los entornos es esencial para definir y valorar la importancia
patrimonial de cualquier estructura, sitio o área.
La definición del
entorno requiere comprender la historia, la evolución y el carácter
de los alrededores del bien patrimonial. Se trata de un proceso que debe tener
en cuenta múltiples factores que han de incluir la experiencia de aproximación
al sitio y el propio bien patrimonial.
4. Incluir el entorno
en la comprensión requiere una aproximación multidisciplinaria
y la utilización de diversas fuentes de información.
Dichas fuentes incluyen
fondos documentales y archivos, descripciones artísticas y científicas,
historias orales y conocimientos tradicionales, los puntos de vista de las comunidades
locales y de las relacionadas con el bien, así como un análisis
de las perspectivas visuales. Las tradiciones culturales, los rituales, las
prácticas espirituales y los conceptos, así como la historia,
la topografía, los valores del medio natural, los usos y otros factores
contribuyen a crear el conjunto de valores y dimensiones tangibles e intangibles
del entorno. La definición del entorno debe conjugar armoniosamente su
carácter, sus valores y su relación con el bien patrimonial.
DESARROLLAR INSTRUMENTOS
DE PLANIFICACION Y PRACTICAS PARA CONSERVAR Y GESTIONAR EL ENTORNO
5. El desarrollo
de instrumentos normativos y de planeamiento eficaces, así
como de políticas, estrategias y prácticas para gestionar de forma
sostenible el entorno, exige también una aplicación coherente y
continuada de los mismos, y su adecuación a las particularidades locales
y culturales.
Las herramientas de gestión
del entorno comprenden medidas legislativas específicas, preparación
profesional, desarrollo de planes o sistemas integrales de conservación
y gestión, y la utilización de métodos idóneos de
valoración del impacto patrimonial.
6. La legislación,
la reglamentación y las directrices para la conservación, la protección
y la gestión de las estructuras patrimoniales, los sitios y las áreas
patrimoniales deben prever la delimitación de una zona de protección
o respeto a su alrededor que refleje y contribuya a conservar el significado
y el carácter distintivo del entorno.
7. Los instrumentos
de planeamiento deben incluir medidas efectivas de control del impacto de los
cambios rápidos o progresivos del entorno.
Las siluetas, las vistas
y las distancias adecuadas entre cualquier nuevo proyecto público o privado
y las estructuras, los sitios y las áreas patrimoniales, son factores
fundamentales a tener en cuenta para evitar las distorsiones visuales y espaciales
o los usos inadecuados en un entorno cargado de significado.
8. Deben llevarse
a cabo valoraciones de impacto ambiental para cualquier proyecto que suponga
un impacto en el significado de las estructuras, de los sitios y de las áreas
patrimoniales, así como en su entorno.
El desarrollo dentro del
entorno de las estructuras, los sitios y las áreas patrimoniales debe
contribuir a interpretar positivamente su significado y su carácter distintivo.
EL SEGUIMIENTO Y LA GESTION DE LOS CAMBIOS QUE AMENAZAN
EL ENTORNO
9. La envergadura
de los cambios y sus impactos, tanto aislados como de carácter acumulativo,
así como la transformación del entorno de las estructuras, sitios
y áreas de valor patrimonial, es un proceso en curso que requiere un seguimiento
y una gestión.
La transformación
rápida y progresiva de los paisajes rurales y urbanos, las formas de
vida, los factores económicos, o el medio ambiente natural, pueden afectar
de forma sustancial o irreversible a la auténtica contribución
del entorno al significado de una estructura, un sitio o un área de valor
patrimonial.
10. El cambio del
entorno de las estructuras, los sitios y las áreas de valor patrimonial
debe gestionarse de modo que se mantenga su significado cultural y su carácter
distintivo.
Gestionar el cambio del
entorno de las estructuras, los sitios y las áreas de valor patrimonial
no significa necesariamente evitar u obstaculizar el cambio.
11. La gestión
debe definir las formas y las acciones necesarias para valorar, medir, evitar
o remediar la degradación, la pérdida de significado, o la reducción
a lo trivial, y proponer mejoras para la conservación, la gestión
y las actividades de interpretación.
Deben establecerse unos
indicadores de índole cualitativa y cuantitativa que permitan valorar
la contribución del entorno al significado de una estructura, un sitio
o un área de carácter patrimonial.
Los indicadores propios
de la gestión deben contemplar aspectos materiales tales como la distorsión
visual, las siluetas, los espacios abiertos, y la contaminación ambiental
y acústica, así como otras dimensiones de carácter económico,
social y cultural.
TRABAJAR CON LAS COMUNIDADES LOCALES, INTERDISCIPLINARIAS
E INTERNACIONALES E INTERNACIONALES PARA LA COOPERACION Y EL FOMENTO DE LA CONCIENCIA
SOCIAL SOBRE LA CONSERVACION Y LA GESTION DEL ENTORNO
12. La cooperación
y el compromiso de las comunidades locales y de otras relacionadas con los bienes
patrimoniales es fundamental para desarrollar estrategias sostenibles de conservación
y gestión del entorno.
Debe estimularse el compromiso
multidisciplinar como una práctica habitual de la conservación
y la gestión del entorno. Entre las disciplinas necesarias al efecto
se incluyen, por ejemplo, la arquitectura, la planificación urbana, regional
y paisajística, la ingeniería, la antropología, la historia,
la arqueología, la etnología, la museología y la gestión
de archivos.
También debe fomentarse
la cooperación con instituciones y especialistas del campo del patrimonio
natural, como parte integrante de un buen método para la identificación,
protección, presentación e interpretación de las estructuras,
los sitios y las áreas patrimoniales en su entorno.
13. Debe fomentarse
la capacitación profesional, la interpretación, la educación
y la sensibilización de la población, para sustentar la antedicha
cooperación y compartir los conocimientos, así como para favorecer
las metas de la conservación e incrementar la eficacia de los instrumentos
de protección, de los planes de gestión y de otros instrumentos.
La experiencia, el conocimiento
y los instrumentos elaborados para la conservación individualizada de
determinadas estructuras, sitios y áreas, deberían hacerse extensivos
a la gestión de su entorno.
Deben dedicarse recursos
económicos a la investigación, la valoración y la planificación
estratégica de la conservación y la gestión del entorno
de las estructuras, los sitios y las áreas de carácter patrimonial.
La toma de conciencia sobre
el significado del entorno en sus diferentes dimensiones es una responsabilidad
que incumbe a los profesionales, a las instituciones, a las comunidades locales
y a otras relacionadas con los bienes patrimoniales, todos los cuales deberían
tener en cuenta las dimensiones tangibles e intangibles del entorno a la hora
de tomar decisiones.
Adoptada en Xi’an (China) el 21 de octubre de 2005.
© ICOMOS
http://www.international.icomos.org
secretariat[at]icomos.org
|
Updated on 13 de Diciembre de 2005
|
|